LOS CAMINOS DEL ESPAÑOL

Lec. 11. Entrevista al profesor Joaquín González Cuenca

ANTERIOR < 39 (43) > SIGUIENTE

CARLOS: Tenemos la suerte de contar con la ayuda, para hablarnos de las novelas de caballerías, con un especialista de primera línea en España: es el profesor Joaquín González Cuenca, catedrático de Literatura Española en esta Universidad de Castilla-La Mancha, y que nos haga un panorama de... general de esta novela de caballerías. Buenas tardes, Joaquín....

PROFESOR GONZÁLEZ CUENCA: Se tiene la impresión de que al llegar finales del siglo XV hay un corte en la historia, en la cultura... se habla de Renacimiento como la gran ruptura, y la verdad es que no hay tal. La historia no da saltos normalmente y en esto tampoco, y en literatura tampoco. De tal manera que eh... este principio de siglo XVI, pues, hunde sus raíces nutricias en el siglo XV y aun antes. Este asunto de las novelas de caballería viene de lejos. Recorre toda... la segunda parte de la Edad Media, como es lógico, está recorrida por unas maravillosas aventuras -las llamadas caballerías- que se nutren de tres materias o tres ciclos como son: lo que se llamaba entonces la materia de Francia -que es, son los asuntos de Carlomagno y sus doce Pares: Roldán, etc.-; la materia de Bretaña, que es el asunto del rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda (Lanzarote, etc.); y, después, la materia de Roma, que... se dice restrictivamente de Roma, cuando en realidad es la materia grecolatina (la historia de Alejandro Magno, de la Guerra de Troya...). Con todo ello se hace un conglomerado de ideales caballerescos y los caballeros intentan emular a los héroes, bien de la materia de Francia (héroes de Carlomagno), los Caballeros del rey Arturo o caballeros grecorromanos.

Así se llega, pues, a estas novelas de caballería (de caballerías, perdón, siempre en plural) cuyo mejor exponente es el Amadís de Gaula.

Eh... normalmente el argumento de estas novelas de caballerías son argumentos zigzagueantes, de mucha aventura, de mucho exotismo y, a veces, hasta esoterismo... Amadís es hijo del rey, hijo adulterino, del rey Hiperión de Gaula y de la princesa Elisena de Inglaterra. Como todos los hijos extramatrimoniales se le arroja al río en un arca (por eso se le va a llamar el, el, Doncel del Mar) y lo recoge Gandales, que es el escudero que le va a cuidar después. Él se enamora de Oriana, la hija del rey Lisuarte de Inglaterra y, una vez armado caballero, es reconocido por sus padres como su hijo auténtico. Lucha con gigantes, con enanos, con todo tipo de dificultades, con bestias, es apresado por el rey Arcaláus, escapa, y aparece entonces su hermano Galaor, con el cual lucha sin reconocerse como hermanos. Él supera la prueba del Arco de los Leales Amadores. Eh... vuelve a, a Inglaterra, a la corte de Lisuarte, el padre de Oriana... logra victorias de todo tipo, se instala en la Ínsula Firme (atención a la palabra "ínsula" para el Quijote). Oriana da a luz a Esplandián y él, Amadís, tiene aventuras sin cuento por toda Europa, por Grecia, por el Mediterráneo y se casa con Oriana. Este es un poco el último libro, es una añadidura, ya son la primera continuación de las historias de su hijo Esplandián. Ya, a partir de entonces, las novelas de caballerías son descendientes de Amadís y que tienen su propio ciclo.

Vuelvo a decir que el léxico, sobre todo, el léxico amatorio, es compartido... no tiene un léxico especial, sino que es compartido con la, toda la literatura sentimental, de las novelas sentimentales también (La cárcel de amor...) o con los cancioneros, que es... Los cancioneros se quedan sólo con la parte lírica y dejan a las novelas de caballerías, tanto la parte lírica como la parte épica, la parte bélica. Entonces, hay palabras que a nosotros... dice Menéndez Pidal, por ejemplo, que en esta época se empieza a sustituir -como producto de los ambientes cortesanos- la palabra dueña, muy tradicional en castellano, como, como "mujer", por la palabra dama -diremos más cursi y más, más cortesana-. En la Edad Media era dueña; dama es una palabra tardía. Y, al galán, que es la forma de llamar al enamorado (hay, incluso, pues... digamos, "manuales de galanes": cómo tiene que comportarse en todo, hasta en la comida, en el vestido, en el tratamiento a la dama, etcétera... El doctrinal de gentileza de Hernando de Urdueña... precisamente está el Cancionero General...)

... y, hay palabras, quizá algunas, algunas, aunque sean conocidas tienen otro significado...Pues, la palabra cuidado, por ejemplo. Cuidado es una palabra sentimental, interior, que va desde el simple "preocupación" hasta una "angustia existencial". "Mi cuidado" es lo que yo ronroneo en mi cabeza. La palabra afición o aficionado es sinónimo de... eh... "enamorado de alguien", o sea, "pendiente de alguien"... La palabra servicio.... servicio es la "postura del galán con la dama"; ese es siempre un servicio que le da como resultado el galardón.... o sea, el "premio que le da la dama". Palabra muy ambigua que va desde una cinta del pelo, un ceñidor, un cinturón hasta el "gran galardón" que es, que es el acto sexual...

Una pregunta: